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lunes, diciembre 15

Capitulo 3 - Problema existencial

18 de Noviembre



Si, ya… tengo el uno, mi uno, sí, es miiiiiiiiiio, pero ahora….
estamos los dos perdidos y solos , sufriendo de nuevo estoy.
No me hallo, no me encuentro, ya no se qué soy.
¿Un máquina?, ¿un salsero?, ¿bachatero?, ¿mamporrero?.

Todas las figuritas aprendidas hasta ahora, para na,
a repetirlas con mi uno, en su sitio, lo que él me diga,
Yo lo quiero, estoy contento de tenerlo, me gusta,
¡Pero me está jodiendo!, no me deja ir a mi puta bola.

Tengo salsa comprimida en mi ser, necesito sacarla, ¡YA!
Pero mi uno a cuenta gotas, como una querida, no me deja respirar.
En cuanto me disparo, el cariñosamente me susurra, espera…, ahora.
Mi amado uno no me deja volar y yo ya estoy apunto de reventar.

Pensé en no ir al merecumbé mañana, en irme de máquina a otro lugar, Y disfrutar, soltar toda mi energía que me desborda y pasar de todo.
Y a si volver relajado el lunes a clase, sin nada dentro, al 1,2,3 5,6,7.
A ver a Chelo y Alberto tan armoniosos en el Asúcar, dormir no puedo.


Si saber que hacer, vagabundeando, el ordenador encendí,

Y allí estaba Cristina, mi inspiración, con su dulce voz hablando de mí. Y todo cambió, me dio valor, mucho valor, no podía defraudarla.
Y aunque a su altura no estaré, a su lado me pondré en el Merecumbé.

PD1: Tal es mi obsesión, que me he traído un músico a vivir a mi casa de momento, para que todos los días al despertar, al cenar, al comer, en la ducha, en la disco, en la cama… me marque el 1,2,3 5,6,7. a ver si a si encauzo mi vida, yo a cambio lo mimaré todo lo que pueda.

PD2: Se llama Manuel, es real, lo llevaré al Merecumbé, será mi sombra, mi alma soñadora y si puedo algunos pasitos de salsa le enseñaré, fuma, pero es genial.

Capitulo 2 - Lunes negro


Prólogo después de saber que todos mis compañeros, a principios de noviembre, pasaban al miércoles y solo me quedaba los lunes, en busca de mi perdido Uno, afronté ese primer día como se afronta el miedo, asustado, perdido y solo. Pero ocurrido lo inesperado…






Sencillamente fue genial, apabullante, aplastante.
A si me siento después de la superclase de hoy.
¿Quien dijo manía él me tiene?, ¡ miente !
Tenemos un profe que aunque no fuma, me cae bien.

Era un lunes el de hoy del que esperaba mucho.
Sentir quería la salsa, para olvidar la ausencia de ellas,
Cristina, Chelo y sus parejas que pasaban a mejor nivel.
Quería volver a integrarme y sentir como si nada.

La clase empezó con siete hombres medio maquinas,
y tres desorientadas mujeres ¡Tonto el último¡
Agarre a Pepa como pude y a si comenzó la clase,
mirando a Antonio a ver como puñetas nos distribuiría.

Pero decir tengo y hablo por mis compañeros,
que el tiempo voló, como un mago, recurso tras recurso,
nos hizo aprender , a escuchar y sentir la música como nunca,
sin prisas, sin pausas, el ritmo nos metió en el cuerpo.

A ellas las convirtió en estatuas, para que las diésemos vida.
A nosotros circular en solitario hasta encontrar el ritmo perdido.
Y a si se convirtió poco a poco, el lunes, con trucos de genio,
en una fiesta y aprendimos que no hay que dar nada por perdido.

PD1: Y yo que pensé, no me quiere, me di cuenta que estaba
en clase con un profesional. ¡Olé y olé!

PD2: No es peloteo, no me hace falta, es la verdad y me gusta decirla

jueves, noviembre 27

Cuatro hombres, una mujer y la letra de su sujetador



Eran cuatro, solo cuatro, para con una mujer sola solita, bailar.
El profesional, el ligón, el compañero y el máquina.
Todos con ansiedad con ellas salsa o bachata querían.
Después de su primera clase ¿qué ella tan sola, solita, pensar podría?.

Como siempre en el merecumbé, después de cenar el lunes llegamos.
El profesional todo preparado lo tenía, ¿su presa fácil sería?
La música a petición elegida, el primero en sus brazos la poseía.
Hasta de rodillas, suave, sensual la mecía, sin parar que bien lo hacía.

Llegó el ligón, niña aprende, la soltó, al cielo te voy a llevar yo.
Mil figuritas en un par de canciones a ella la plasmó.
Nuestra nueva y novata compañera el tipo aguantó.
Estaba feliz pero inquieta, excusas para poner, ponía.

Con el compañero relajada el básico solo realizó.
Más a gusto estaba, aunque incómoda de algo se quejaba,
pero él, no se atrevía a preguntar, por no molestar,
hasta que con la excusa de beber y del servicio ella lo dejaba.


Llegó el turno del máquina, bailar lo que es bailar apenas bailó.
Como siempre, sin uno, a su ritmo y compás, lo más importante la dijo,
"En ningún de los bailes, con pasión, te he visto a tu pareja mirar,
a los ojos siempre, !mírame siempre! , no pienses, relájate, déjate llevar".



Y el máquina sin su uno, pero relajado, dejar de mirarla profundo no hacía,
Su arte y su gracia de susurrarla no paraba , y ella dejar de reír no podía.
No era el profesional, ni el ligón… ni nadie, ni siquiera su femenina soledad
lo que toda la noche a disgusto a ella la había hecho estar.

¡Era su sujetador! aunque no se veía, el pecho en cada vuelta se le salía.
Y es que la letra mal la tenía, la de la talla de su sujetador.
Y sólo el más torpe, el máquina, el que a sus ojos siempre miró,
fue el que lo de la letra acertó y ya ella entones a todos lo confesó.

PD: Cada uno su personalidad debe desarrollar y a nadie imitar, pues aunque de momento algo no sepas realizar, si te esfuerzas constante y si seguro de ti estás, disfrutarás, ella lo notará y como a mi su correo te dará.

martes, noviembre 25

Confesiones de un máquina

Publicado por Eulogio...

Prólogo:
A finales de Octubre del 2008, después de 6 meses dando clases, primero iniciación y depues en el nivel medio, ya estaba preparado para pasar al viernes, era !LO MÁS DE LO MÁS! . Ya podría obtener para mí, mis superfiguras enlazadas, y entonces ocurrió el desastre... profundamente reflexioné sobre toda mi vida que pasó ante mí como pasa ante la muerte, y lo siguiente para desahogarme como en prosa escribí:


Si lo reconozco públicamente, yo soy un máquina,
pero yo era feliz antes de saberlo, ¡maldito uno!,

¿Quien te inventó?, te odio, estas destrozando mi vida,
sufriendo por tu culpa estoy.





Cuando me hablaron de ti no sabia quien eras, me dabas igual.
yo solo quería aprender figuras nuevas para mi colección,
devorarlas todas con ansiedad, con pasión desmedida,
para hacerlas mías y solo conseguí que me mandara a iniciación,
¡OTRA VEZ!

Con resignación, la cabeza alta y la moral baja,
volví a empezar, a buscar ese dichoso UNO a ver que puñetas era,
me tenia descentrado, me estaba agobiando, me faltaba el aire,
tenia que encontrarlo como fuera, me iba la vida en ello.


Y busque y rebusque y al fin un día lo encontré,
entre los brazos de Cristina estaba, callado, escondido.
Fue en el merecumbé, ella lo tenía y sin saberlo me lo dió,
había encontrado mi uno, ¡ya no era un maquina!




Baile y baile sin parar por todos los maratones salseros,
era el mas feliz del mundo con mi flamante uno,
hasta que discretamente, en pleno apogeo,
en el centro de la pista rebosante de unos,
Antonio me susurró que era bachata más no salsa.


Había perdido mi uno, volvía a ser un maquina.
Y desorientado regrese al merecumbé, ayer, a buscarlo.
Allí estaba Cristina, mi salvación, ella lo tendría.
Pero sus ojos ya no brillaban, el uno la había abandonado.
Y ahogamos nuestras penas en alcohol, todo había terminado.



PD: Cuando veáis a un máquina pensad que algunos tenemos corazón.
Y ¡por favor en la disco no nos digáis donde encontrar el uno!.
Sé que si el quiere algún día volverá.